26.8.11

||||||||||


Primero de todo: haced clic en la imagen para verla bien. Una vez hecho eso voy a confesar que con todo el rollo de irme y de tener la vista en el futuro, me estoy olvidando de lo que tengo ahora. Esto es lo que bautizamos una amiga y yo como "el caminillo". Famoso por estar al lado de casa. Estar prácticamente vacío de gente molesta. Tener césped. Un césped que me ha tenido sentado cada vez que me pasaba algo malo por la cabeza. Cualquier tontería que me preocupara. Me sigo sentando allí para ver las puestas de sol mientras tranquilamente me fumo un cigarrillo. Pensando que tal vez no todo sea tan malo. Que lo bueno está por venir. Que debería no pensar tanto. Hoy me he sentado... pensando cuál será mi "caminillo" barcelonés.

17.8.11

||||||||

Puede que lo más duro que he hecho hasta ahora... hablar en serio con mi madre. Entre llantos y explicaciones, los dos sabemos que esto es lo que necesito. Lo mejor para mí. Ahora me siento un poco más relajado. Ahora no me voy de casa... simplemente me mudo.

14.8.11

|||||||

Si todo va bien, sólo tendremos que esperar un mes. Parece que las cosas no están perdidas (:

9.8.11

||||||

Rápido y conciso. Extraño. Dos ofertas para irme ya. Pero me quedo con la más arriesgada. Si empezamos de cero, empezamos de cero. Y no hay peros que valgan. Señoras y señores... Me queda un o dos meses como mucho. Sin trabajo. Sin saber nada de nada. A la aventura.

4.8.11

|||||

A continuación mi currículum vitae como diseñador gráfico:


||||

Empieza la desilusión y la paradoja. Mandas muchos currículums donde puedes, donde deben tener una fortuna sólo con la ropa que te has llegado a comprar tú, para que te denieguen la candidatura. Aunque era algo que ya sabía, porque un estudiante de diseño acabando la carrera no interesa. Además, mi pesimismo natural me decía que no era tan fácil. Así nos va, los estudiantes que se esfuerzan sin trabajo de lo suyo. Ni de nada, al fin y al cabo. ¿Qué estamos haciendo mal?

2.8.11

|||

Creo que mientras espero que me llueva una oferta de trabajo suculenta (o una oferta de trabajo a secas), lo mejor es ir al paso 2: aprender lo que un desastre de chico de 21 años no sabe hacer. Planchar. Poner lavadoras. Apañárselas por su cuenta. Ahora llega el momento de ir concienciando a mis padres. Esos que aunque te toquen la moral de vez en cuando y estén hartos de ti, no quieren que te vayas. Eres el hijo menor y el único que hay en casa. Se sienten como si no hubieran hecho algo bien conmigo. No es eso. Repito: no es eso. Soy yo. Es algo egoísta. Yo. Es una experiencia en primera persona del singular. Y lo siento por ser egoísta con todos. Padres. Amigos. Todos. Esto es algo mío y de mi cerebro. Pero no os preocupéis, porque estaré a un tiro de piedra.

1.8.11

||

Creo que nunca había estado solo en Barcelona tanto rato. No paseando, claro. Por primera vez he sentido que pertenecía en alguna ciudad. Yo. Yo y nada más. Sólo el entorno. La gente. El ambiente. El calor y el estrés. Decididamente esta ciudad está hecha para mí. Esto ya lo sabía, pero hoy me he convencido del todo. Lo necesito como reto personal. Necesito saber que puedo empezar desde abajo y subir progresivamente. No quedarme estancado en una ciudad donde al salir por la puerta de tu casa te llaman cualquier cosa. Necesito saber que puedo arreglármelas por mí mismo. No esperar a que mis queridos padres me den 60€ al mes. El primer paso: conseguir trabajo. Por todos es sabido que el mundo del diseño gráfico es difícil. Aún más si no tienes cinco años de experiencia y aún más si tienes un proyecto final por delante que te impide tener el tan deseado título de Diplomado en Diseño Gráfico. Por eso, me veo buscando ofertas en tiendas del centro. Lo sé, no se me da bien doblar camisetas. Ni pantalones. Mi currículum como diseñador no va a crecer. Ni puedo aspirar a un trabajo que me permita pagarme los gastos por mucho tiempo. Pero por algo se tiene que empezar. Digo yo. De mientras, seguiremos esperando a ver si la tienda de las luces me ilumina el futuro próximo.

|

Àlex Vélez. 21. Estudiante de diseño gráfico. Partiendo de uno de mis sueños más tempranos, vivir en Barcelona y poder trabajar de diseñador en algún estudio donde mi creatividad no quede enjaulada, creo este blog con la voluntad de recoger mi día a día hasta que consiga tal propósito. ¿La utilidad de todo esto? Ponerme las pilas y poder recordar en un futuro las diferentes experiencias ante un gran paso en mi vida.